¿YA COMPRÓ SUS PISTOLAS?
Padre Tomás Del Valle-Reyes
15 de Enero, 2012
Pictures by Fr. Tomas Del Valle-Reyes
Columna Enero 15, 2012 (Fotos: Padre Tomas)
En Estados Unidos el período comprendido entre el 4to jueves de noviembre y el 25
de diciembre se considera el tiempo propicio para reflexionar, compartir, dar gracias a Dios,
reunirse la familia, revivir los valores cristianos.
Cuando analizamos la conducta de los
ciudadanos vemos que no es así.
Este tiempo está marcado por una sola idea, o mejor
dicho, una sola obsesión: comprar.
No importa sean unos calcetines, una computadora, un vehículo, o un fusil de asalto ARK47. La cuestión es gastar dinero.
Cada año hay un juguete nuevo que llama la atención
de los compradores. Este año han sido los Ipod, los Iphone, los
Ipad….
Objetos que los venimos a disfrutar cuando podemos
decir “I paid” y entonces ya es tiempo de comprar el modelo
siguiente.
Las estadísticas de este año nos dicen
que en esos 34 días las ventas de armas de fuego han batido
records.
En el mes de diciembre los distribuidores de armas han
solicitado 1.534,414 los records criminales y de
enfermedad mental al F.B.I.
En los 6 días previos a la Navidad
se pidieron informes de cerca de medio millón de compradores.
Fueron rechazados un poco más
del 1%. A estas cifras habría que añadir las armas vendidas en
las Ferias de Armas y en el mercado negro,
las cuales se venden sin control policial alguno, la mayoría de
las veces pagadas con dinero en efectivo, el cual no deja rastro.
Nadie sabe exactamente cuánto armamento está en manos privadas en el país.
No es de extrañar, por tanto que, cada año,
cien mil personas sean heridas o mueran por armas de fuego.
Para que entendamos, cada año el equivalente de la población de
ciudades de Puerto Rico como Arecibo o Guaynabo muere o son heridas. O dos veces la población de la
provincia de Dajabón en la República Dominicana.
O cuatro veces los habitantes de la Provincia de
Pedernales, en la misma República.
Quizás entre los hispanos podría darse la idea que eso son cosas de
los anglos, que eso no va con nosotros.
No creo sea cierto A los hispanos nos embriaga también el olor de
la pólvora.
Me contaba un forense de California, con cerca de 20 años
haciendo autopsias, que los asesinatos con armas de fuego llevan marca de identidad. Mientras los rusos descuartizan los cuerpos, los salvadoreños le meten a la víctima no menos de dos docenas de balazos.
Los más ahorradores suelen ser los mexicanos quienes se conforman
con uno o dos disparos, pero eso sí, efectivos.
En este año de campaña electoral el tema de la posesión de armas
de fuego en manos de la población es algo que debe ser prioritario.
La sociedad americana no puede dejarse amilanar por los
poderosos grupos de presión de los vendedores de armas. Es un problema muy serio de salud pública a la
vez que de índole moral.
Para una población de 312, 840,716 (datos del Censo
a enero 12, 2012) en Estados Unidos hay 210 millones de armas. ¿Para qué tantas armas? ¿Miedos?
¿Costumbres, como aquel irlandés que en la familia hay la norma de que el primogénito varón recibe, al nacer,
como regalo por parte de su abuelo una pistola?
Para comprar un arma de
fuego basta tener 18 años. Para comprar tabaco o cerveza,
21. Y eres mal visto. ¿Ya compró su pistola?